¿ES POSIBLE SER LIBRE DEL PECADO?

El hombre, por sí mismo, no tiene ninguna capacidad de liberarse del pecado. Pero, a través de la obra redentora de Cristo, Dios providenció la salvación del hombre del pecado. Esta salvación, sin embargo, básicamente ocurre en tres etapas.

Primero el hombre es liberado de la culpa del pecado, recibiendo el perdón de Dios a través de la justificación, un acto puntual de Dios mismo. Después, el redimido es liberado del poder del pecado, en un proceso que dura toda su vida, el cual la Biblia llama santificación.

Por fin, el hombre es liberado definitivamente de la presencia del pecado, y eso ocurrirá en la glorificación, es decir, en la resurrección con ocasión del regreso de Cristo. Así, el redimido recibirá un cuerpo glorioso no más sujeto al pecado (1 Cor 15:54).

Por tanto, mientras está viviendo en este mundo, aun justificado, el redimido todavía está sujeto al pecado (1 Jn 1:8-10), pero el Espíritu Santo, el Auxiliador enviado por el Padre y por el Hijo, capacita al que se ha hecho nueva criatura en Cristo a no dejar que el pecado, por medio de su vieja naturaleza, domine su vida (Rom 6:1-13; 8:1-4).

Así, estos no andan más según la carne y sus obras perversas, sino que andan según el Espíritu, en un modo de vida completamente opuesto al pecado, que demuestra el carácter de Cristo a través del fruto del Espíritu Santo en sus vidas.


Hola mi querido(a) hermano(a)

Soy el Pastor Sérgio de Souza, del Instituto Teológico Latino, y pido que si te ha gustado el contenido nos ayudes a alcanzar más personas, compartiendo con los demás.

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