SU MINISTERIO DEPENDE DE 3 PERSONAS…

Hola hermano(a), si ya ejerce un ministerio, o aún se está preparando para ejercer, necesita aprobación…

¡Y son 3 APROBACIONES urgentes!

¿Su llamado y ministerio es el área de la predicación, la enseñanza o el liderazgo?

Este tema le mostrará el camino más seguro para su excelencia ministerial.

Si recuerda al Apóstol Pablo aconsejando al joven pastor Timoteo a ejercer bien su ministerio, entonces también recuerda los 3 GRANDES CONSEJOS, ¿verdad?

Vea. Estos consejos son los mismos consejos que usted necesita para hacer su ministerio mucho más fructífero.

¿Quiere descubrir (o recordar) cuáles son?

Entonces, vamos.

La primera y la segunda carta de Pablo a Timoteo son fantásticas y riquísimas en orientaciones para quien desea poner en práctica una vocación ministerial que causa impacto positivo.

## Si usted es un Pastor.

## Líder de adultos o de niños.

## Predicador local o itinerante.

## Maestro en la iglesia o en seminarios teológicos.

## Profesor de la Escuela Dominical.

## Consejero espiritual.

## Evangelista o misionero.

## Obrero y auxiliar.

En cualquiera de estos ministerios, el paquete de los 3 CONSEJOS A TIMOTEO es para usted también.

CONSEJO # 1 – Su Ministerio necesita ser aprobado por Dios

Es Dios quien nos da la vocación al ministerio en el cual Él quiere usarnos.

La vocación es de Él. El Llamado es de Él. El ministerio es de Él.

Pero, usted puede preguntar: “Si el ministerio que se nos ha dado es de Dios, porque Él necesita aprobarlo?”

¿No era el cuestión de entregarlo sólo a haría todo de la forma correcta?

Cuando Dios instituyó los ministerios en la Iglesia desde el punto de vista humano, necesitan ser perfeccionados.

Y este perfeccionamiento es tan importante, que muchos cristianos por no haber perfeccionado el ministerio que recibieron, terminaron perdiéndolo o se convirtieron en motivo de vergüenza para la Iglesia de Cristo.

Pablo, enfatiza tanto esa aprobación divina, que en Romanos 12 y Efesios 4, él alerta para el perfeccionamiento espiritual mutuo de los ministerios y de la Iglesia a través de los ministerios.

Él le dice a Timoteo: “… doy gracias … a Cristo Jesús, porque me ha tenido por fiel, poniéndome en el ministerio” (1 Timoteo 1.12).

Y dice: “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado” (2 Timoteo 2.15).

Tanto Pablo como Timoteo tenían la convicción de que la forma en que ejercían su ministerio era aprobada por Dios.

CONSEJO # 2 – Su Ministerio necesita ser aprobado por los hombres

Otra afirmación objetiva del consejo de Pablo a Timoteo, es que él debería buscar la aprobación de su ministerio por parte de los que lo veían y oían.

Él era joven y tímido, pero aún así, no debía dejar que los hombres no aprobaran el ministerio que le había sido dado por profecía e imposición de manos.

Pero, ¿qué aprobación es ésta?

Ciertamente, no es una aprobación para usted; personal; para el engrandecimiento propio; egoísta.
La aprobación de los hombres es en relación a la excelencia del ministerio que está siendo ejercido por usted.

Vea lo que Pablo dice a Timoteo …

“conviene que el obispo sea irreprensible … que tenga buen testimonio de los de afuera …” (1 Timoteo 3.2,7).

“Si esto enseñas a los hermanos, serás un buen ministro de Jesucristo… Esto manda y enseña. Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza.” (1 Timoteo 4.6,11,12).

“Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas. Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio.” (2 Timoteo 4.3-5).
En todos estos textos, Pablo alerta a Timoteo principalmente a una cosa.

Su ministerio debería ser un ejemplo a todos; volviéndose aprobado por todos.

La palabra “irreprensible” de 1 Timóteo 3.2, se refiere a alguien que no es “preso por la lengua” , es decir, un ministerio aprobado del cual nadie pueda hablar lo contrario.

CONSEJO # 3 – Su Ministerio necesita ser aprobado por usted mismo.

Luego de iniciar las dos cartas, Pablo afirma que Timoteo necesita reconocer y forzarse por su propia aprobación (o, afirmación) de lo que él había recibido:

UN MINISTERIO.

Estas son las palabras de Pablo …

“… Este mandamiento, hijo Timoteo, te encargo, para que conforme a las profecías que se hicieron antes en cuanto a ti, milites por ellas la buena milicia, manteniendo la fe y buena conciencia…” (1 Timoteo 1.18,19).

“No descuides el don que hay en ti…
15 Ocúpate en estas cosas; permanece en ellas… Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello…” (1 Timoteo 4.14,16).

“Oh Timoteo, guarda lo que se te ha encomendado …” (1 Timoteo 6.20).

“… te recuerdo que avives el fuego del don de Dios, que existe en ti … porque Dios no nos ha dado el espíritu de temor …” (2 Timoteo 1.6.7).

“Tú, pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús. Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros…” (2 Timoteo 2.1,2).

Pablo tenía una gran preocupación por Timoteo.

La razón era que Timoteo podría desistir del ministerio que le fue confiado, debido a la gran presión que sufría de los que estaban a su alrededor y de los de afuera.

Las condiciones y la situación de la iglesia en la época (de mucha indefinición doctrinal), extralimitaban la propia certeza que Timoteo tenía de la firmeza y resultados de su ministerio.

El discurso firme de Pablo a Timoteo para una convicción de ministerio firme y objetiva, es la misma que resuena para usted HOY.

Esta convicción ministerial tiene como fundamento 3 puntos principales.

# 1 La creciente convicción de la salvación.

# 2 La creciente convicción de la llamada.

# 3 La creciente convicción de las verdades doctrinales.

¿Y cómo se adquiere convicciones tan firmes?

La recomendación de Pablo es expuesta a nosotros cuando dice para “meditar estas cosas y ocuparse de ellas” y “tener cuidado de la doctrina de forma perseverante”.

La meditación y el cuidado de la doctrina (entienda: “celo, búsqueda profundizada”) son los puntos claves para la aprobación ministerial de un cristiano.

Esta meditación y búsqueda profundizada de los conceptos y enseñanzas que la Biblia Sagrada nos ofrece es algo que no está a disposición de muchos cristianos.

No porque la Biblia sea restrictiva, sino porque su mensaje exige una mente entrenada y métodos de estudios que posibiliten descubrir los tesoros escondidos en la Palabra.

¿Y usted?

¿Desea alcanzar mayor conocimiento bíblico y obtener aprobación y reconocimiento ministerial?

¿Tiene un llamado de Dios para hablar del Evangelio de Jesucristo a las personas y desea prepararse mejor?

Si usted está preocupado en cómo hablar al público evangélico de forma elocuente y posicionarse como un defensor del verdadero Evangelio, el Instituto Teológico Latino tiene cursos especiales que harán que se convierta en un obrero aprobado y un cristiano que sabe manejar y transmitir bien la Palabra de la verdad.

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Abrazos, Pastor Sergio de Souza,
ITL – Instituto Teológico Latino

Hola mi querido(a) hermano(a)

Soy el Pastor Sérgio de Souza, del Instituto Teológico Latino, y pido que si te ha gustado el contenido nos ayudes a alcanzar más personas, compartiendo con los demás.

Muchas gracias y bendiciones!

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